18/05/2026
Dilema de inversores Los anuncios de apuestas productivas del sector privado van más rápido que los desembolsos mientras el resto de la economía espera.
Clases personalizadas y colectivas . Comunicación, ventas, técnica vocal, literatura, teatro, orat
La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia
18/05/2026
Dilema de inversores Los anuncios de apuestas productivas del sector privado van más rápido que los desembolsos mientras el resto de la economía espera.
18/05/2026
Cuando el periodismo incomoda, casi siempre es porque tocó una puerta que alguien poderoso quería mantener cerrada.
Lo demás puede sonar elegante, tener cámaras, comunicados y palabras bonitas… pero si solo repite lo que el poder autoriza, no informa: decora la mentira.
La verdad no necesita permiso para existir.
Pero sí necesita quien se atreva a publicarla.
27/04/2026
He comenzado en Barcelona la imparticion de talleres de técnica vocal y comunicación eficaz en asociación con "El club de las mentes brillantes" y mi compañero de dinámica es uno de sus principales integrantes, el periodista y traductor Eduardo Martin Rubio.
Dichoso de esta oportunidad de proseguir mi Workshop & Training " Voz Propia" en territorio español.
Agradecido.
Sigan mis posteos para más información
Iñaki Rubio Zapirain
22/04/2026
Si el enseñar no alberga el intimo y profundo deseo de autonomia y ejecucion del otro, es una mera complacencia con el rigido modelo egoico.
Enseñanza es la virtuosa escucha y transmision de un conocimiento para ser interpretado por otra mente y otro espiritu, con la necesaria autonomia y personalidad.
Es un fenomeno externo en su raiz que implica no ser obedecido sino superado por el que recibe esta ofrenda.
Ignacio Rubio Zapirain.
03/05/2025
El nuevo analfabetismo no tiene que ver con saber leer o escribir: es usar la IA como oráculo en lugar de como herramienta.
No saber programar no es el problema. El nuevo analfabetismo es usar la IA a golpe de prompt vago, como un Google o una calculadora vitaminada.
Hace un siglo, ser analfabeto era no saber leer ni escribir. En los países desarrollados ese problema hoy es residual. Pero está surgiendo otro tipo de analfabetismo. Más sutil, más difícil de detectar, con más grises y quizás igual de determinante: no saber interactuar con la IA.
Este nuevo alfabetismo no va de saber programar ni entender cómo funcionan los modelos. Es algo más básico: saber hacer buenas preguntas, saber leer las respuestas, y sobre todo, saber desconfiar. No de forma paranoica, sino con criterio. Distinguir cuándo estamos usando la IA... y cuándo la IA nos está usando a nosotros.
Es la diferencia entre ser un usuario pasivo de la IA —alguien que traga sin masticar— y utilizarla como palanca para el pensamiento, como una extensión de nuestra capacidad de análisis. Porque, bien usada, puede ser eso: un multiplicador cognitivo.
Ahí se juega una diferencia enorme:
Hay quien usa estos sistemas como si fueran un Google vitaminado o una calculadora con esteroides. Le lanza una pregunta, copia la respuesta y listo.
Otras personas —cada vez más— están aprendiendo a conversar con ellos. A estirar sus límites. A generar ideas que ni la máquina sola ni ellos solos habrían podido producir.
La clave no es la herramienta, es cómo la usas. Y para eso hace falta alfabetización en IA.
La cosa va más allá de quién hace qué con ChatGPT. Sistemas como Deep Research están empezando a automatizar tareas que, hasta hace poco, eran el punto de entrada a muchas profesiones. Informes, resúmenes, análisis preliminares... Justo ese tipo de trabajo que servía para formarse, para entender el oficio desde dentro. Si eso se lo das a un modelo, ¿cómo aprendes a pensar como un experto?
Ese es el agujero negro que se avecina en muchas empresas. Si automatizas las tareas formativas, ¿cómo vas a formar a los nuevos? Si no rediseñamos bien —y rápido— cómo se transmite la experiencia, podríamos tener generaciones enteras sin base real. Gente con títulos pero sin criterio.
Y no solo eso: este nuevo analfabetismo puede ser hereditario. Igual que los padres que no leían no criaban hijos lectores, los que no sepan usar bien estas herramientas difícilmente enseñarán a usarlas. El aprendizaje quedará en manos del colegio… o del algoritmo.
Lo paradójico es que todo esto se disfraza muy bien. Alguien puede generar un informe brillante, una presentación perfecta, un análisis aparentemente sólido… sin comprensión profunda ni mucho menos. Basta con que sepa pedirlo bien.
El riesgo no es solo que se imponga la mediocridad. Es que nadie se dé cuenta. Como viene avisando Antonio Ortiz, el verdadero problema no es que la IA piense por nosotros. Es que, poco a poco, dejamos de pensar por nosotros mismos y empiece nuestra atrofia.
Por eso la verdadera alfabetización digital del futuro no será técnica. Será ética, crítica, cognitiva. Saber cuándo pedirle a la IA que piense por ti.
Y, sobre todo, cuándo decirle que no.
Créditos: Xataka. Javier Lacort.
Créditos ilustración: Despacho Personas.
05/01/2025
Los grandes novelistas son novelistas filósofos, es decir, lo contrario de escritores de tesis. Así lo son Balzac, Sade, Melville, Stendhal, Dostoievski, Proust, Malraux, Kafka, por no citar más que algunos.
Pero, justamente, el hecho de que hayan preferido escribir con imágenes más bien que con razonamientos revela cierta idea, que les es común, de la inutilidad de todo principio de explicación y convencida del mensaje de enseñanza de la apariencia sensible. Consideran que la obra es al mismo tiempo un fin y un principio. Es el resultado de una filosofía con frecuencia inexpresada, su ilustración y su coronamiento. Pero no es completa sino por los subentendidos de esa filosofía. Justifica, en fin, esta variante de un tema antiguo: que un poco de pensamiento aleja de la vida, pero mucho lleva a ella. Como es incapaz de sublimar lo real, el pensamiento se limita a imitarlo. La novela de que tratamos es el instrumento de este conocimiento a la vez relativo e inagotable, tan parecido al del amor. La creación novelesca tiene del amor el asombro inicial y la rumia fecunda.
Albert Camus | "El mito de Sísifo"
17/12/2024
30/09/2024
"Escribo muy despacio, hago como treinta borradores de una historia, me lleva mucho tiempo convertir una historia en cuento. Para transformar una historia en un cuento, hay que sacarle muchas cosas de modo que parezca que el cuento se desmorona, pero sigue ahí. Una buena historia es la que está casi incompleta y parece frágil. Es como la diferencia entre sentarse al lado de alguien que no para de hablar, y que sabés que no va a decir nada importante, o sentarte al lado de alguien que está muy callado y probablemente te va a decir algo. Nos pasamos la vida hablando, pero la mayoría del tiempo no decimos nada. Un cuento revela lo que no se dice”.
Claire Keegan en el blog de Casa de Letras. https://www.casadeletras.ar/2024/09/24/lo-que-no-se-dice/