18/06/2026
EDUCAR A FUEGO LENTO: “Más”, “antes” y “más rápido” no son sinónimos de mejor,
A menudo vamos justos de tiempo. Vivimos en un mundo en el que “el tiempo” nos domina y está presente en todo el que hagamos, acaba colonizando nuestras vidas familiares y escolares y hace que, quizás, no vivimos plenamente.
“Más”, “antes” y “más rápido” no son sinónimos de mejor, y parece que nuestro día a día está lleno de estas tres palabras: desayuna rápido, no te entretengas, estás despistado, espabila,.. Tenemos que tener el día planificado y se lo planificamos a nuestros niños, con frecuencia les sobrecargamos la jornada de actividades.
La educación lenta, muy bien explicada por Carl Honoré nos habla de ajustar la velocidad al momento y a la persona; levantar el pie del acelerador y vivir más pausadamente, disfrutando de los pequeños momentos que tiene el día, si los buscamos.
La educación es un proceso lento, que requiere de acompañamiento, de amor, de tranquilidad y no de sobrecarga de tareas y resultados rápidos.
Los niños tienen que aburrirse, a veces, para desarrollar su creatividad, tenemos que ayudarlos a buscar momentos de silencio, de relajación, de calma, de dejarles tiempo para el juego desestructurado. Si nos encargamos de tenerlos siempre ocupados con actividades dirigidas y planificadas no estamos permitiendo este desarrollando personal tan importante por el niño.
No hagamos que nuestros niños se conviertan en los niños de la prisa, démosles tiempo y herramientas para que disfruten de la familia, del juego libre y creativo, de los amigos y de su aprendizaje.
—Luz Guerrero
18/06/2026
Montessori es una filosofía de vida, por lo tanto no podemos limitarla a ejercerse únicamente en las escuelas. Los niños, niñas y adolescentes necesitan ayuda para la vida y la vida se vive las 24 horas sin importar como y donde nos encontramos.
Los principios Montessori están fundamentados en las tendencias humanas que nos guían para un desarrollo natural como seres humanos y son universales.
Si realmente entendemos a Montessori como filosofía de vida, los medios para acompañar el proceso de autoconstrucción de nuestros hijos son INFINITOS. Montessori es más que el material, más que las presentaciones y más que la escuela.
Como decía Mario Montessori "Y si educativamente nos basamos en aquello que es importante para la vida y para el desarrollo, entonces, la Educación Montessori siempre vivirá".
04/06/2026
No siempre necesitan ayuda.
A veces solo necesitan tiempo.
Como adultos, solemos intervenir rápidamente cuando vemos a un niño enfrentarse a una dificultad.
Pero muchas veces, lo que realmente necesita no es que alguien haga las cosas por él, sino el espacio y el tiempo necesarios para intentarlo.
Cada esfuerzo, cada error y cada pequeño logro fortalecen su autonomía y la confianza en sus propias capacidades.
Acompañar no siempre significa ayudar. En ocasiones, significa observar, esperar y confiar en que puede lograrlo por sí mismo. 🌱
25/05/2026
Alrededor de los 3 años, los niños comienzan a notar la presencia de los demás👀
Observan, imitan y poco a poco se interesan por lo que hacen otros niños. Aunque aún no comparten de forma constante, empiezan a desarrollar habilidades sociales que más adelante lo permitirán.
Es una etapa de transición que necesita guía, paciencia y ejemplo 🙂
20/05/2026
La educación, como decía María Montessori, no es algo que el adulto impone, sino un proceso que ocurre dentro del niño 👦🏻👧🏽
Cada habilidad se desarrolla en su momento, a partir de la experiencia, la madurez y el entorno que lo acompaña.
Cuando entendemos esto, dejamos de apresurar y empezamos a observar con más paciencia y respeto 😌
Y es desde ahí donde el compartir deja de ser una exigencia y se convierte en un aprendizaje genuino que nace en el momento adecuado. 🌱
15/05/2026
LA PRIMERA VEZ QUE MONTESSORI VIO A UN NIÑO CONCENTRARSE
Narra la Dra. Montessori:
“La primera vez que vi a un niño concentrarse fue hace 40 años. Se trataba de un niño de tres años en una clase de 45 chicos. Él estaba trabajando con cilindros. Los otros niños también estaban ocupados, pero la maravillosa actitud de este niño pequeño era la gran atención con la que trabajaba, y el hecho de que repetía el hecho una y otra vez. Esto no me parecía normal. Yo había estudiado la psicología en esos días cuando se decía que los niños pequeños eran incapaces de concentrarse. Y cuando vi a ese niño pequeño permanecer haciendo el ejercicio una y otra vez con dedicación, hasta 40 veces…
Entonces la maestra pidió a los niños que se reunieran todos en el círculo para cantar. Todos se reunieron y cantaron, pero ese niño en particular seguía absorto en su trabajo. Después de pronto el niño terminó. Había hecho el ejercicio más de 40 veces. No se le había molestado desde que inició. Se detuvo cuando algo en su interior le hizo terminar un ciclo de actividad. Este ciclo de actividad termina en un momento determinado. Algo ha pasado en el interior, algo de gran valor, y no importa que le haya pasado solo a uno de los niños del grupo. Si yo no hubiera notado la concentración de este niño, la maestra no lo habría hecho tampoco y habría interrumpido el trabajo para pedirle al niño que se uniera al círculo con los demás.
Esta fue la semilla. Después de esto, a cada niño que vi concentrado en una pieza de trabajo lo dejé sin molestar. No debemos interferir en la concentración de un niño, porque algo está sucediendo dentro de él. Gradualmente otro niño empieza a concentrarse. Un día un niño, después otro, y luego otro más.
Después de que se han concentrado todos, los niños son diferentes. Ya no tendrán mal comportamiento. Ahora están anclados al trabajo por ellos mismos, los niños desordenados comienzan a amar el trabajo. Todo se convierte en un orden tan perfecto que el desorden pasa a ser algo extraordinario. Ahora son exactos y han entrado hacia un nuevo camino”.
MARÍA MONTESSORI
Conferencias de Londres, 1946
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* Foto tomada del libro "La Revolución Montessori en la Educación", de E.M. Standing