06/05/2026
Le dices algo…
y a los segundos ya no lo recuerda.
Y no es que no te haya escuchado.
No es que no le importe.
Es frustrante repetir, explicar, insistir…
y sentir que no cambia.
Pero hay algo importante detrás de esto:
su cerebro no está logrando sostener la información el tiempo suficiente.
Y cuando eso pasa, todo se vuelve más difícil:
seguir instrucciones, terminar tareas, organizarse.
No es falta de ganas.
No es flojera.
Es una función que aún necesita desarrollarse:
la memoria de trabajo.
Cuando entendemos esto,
dejamos de exigir de la misma forma…
y empezamos a ayudar de manera diferente.
Si esto te suena, no eres la única 💬